MENDOZA / Más acerca del cambio climático / Escribe: Alberto Lucero






El Cambio Climático ya es más que una teoría; es un hecho constatado por la gran cantidad de fenómenos extremos que padece el planeta. Lo vemos con los tornados en los EEUU y lo vemos con las lluvias torrenciales en nuestra precordillera. El Cambio Climático está entre nosotros y llegó para quedarse, no sabemos cuánto tiempo ni en qué terminará. Pero, lamentablemente, algunos intereses económicos involucrados propician tal clima de confusión al respecto, que mucha gente tiende a minimizar la gravedad de esta crisis que tenemos encima e incluso algunos científicos, ya denunciados en Inglaterra, difunden informaciones que son favorables a las grandes empresas petroleras, para que puedan seguir manteniendo sus niveles de producción, aún sabiendo de la incidencia de los combustibles fósiles en el Calentamiento Global.

Recordemos que el calentamiento global se debe al aumento del CO2 y otros gases que se producen en la quema de combustibles fósiles y en otras actividades, lo que ha producido el efecto invernadero, con la consecuente subida de las temperaturas medias en todo el planeta. Este aumento de la temperatura facilita otros fenómenos subyacentes que se retro – alimentan, provocando modificaciones en la dinámica ecológica de nuestro planeta, modificaciones que afectarán, por lo tanto, a todos los seres vivos que lo habitamos.


Por ejemplo, el aumento de las temperaturas medias produce el derretimiento acelerado de los casquetes polares, liberando al mar millones de litros de agua dulce y muy fría, que aumentará el nivel del mar y modificará las corrientes oceánicas actuales, con toda la gravedad que eso encierra. Pero también se derretirá el permafrost del ártico, que son tierras congeladas muy ricas en materia orgánica, lo que producirá la liberación de inmensas cantidades de metano que aumentarán el efecto invernadero y retroalimentarán el calentamiento. Se estima que el aumento de solo 2 grados en la temperatura media global, reduciría un 60% la producción mundial de cereales. Y el nivel de CO2 es regulado por la fotosíntesis en las plantas verdes y hoy, el último baluarte boscoso que tiene el mundo es la selva amazónica, que está siendo deforestada, junto con otras selvas, para plantar soja, lo que modificará la ecuación hídrica de todo el planeta.

Todos los fenómenos planteados tienen la característica de la retro-alimentación, por ejemplo, la disminución de las superficies heladas hace que el suelo sin hielo, mas oscuro, absorba más rayos solares, con lo que el calentamiento se realimenta, acelerando el proceso.


Además, los fenómenos ecológicos tienen la dinámica de los sistemas complejos, es decir, la alteración de un componente tiene consecuencias en todo el sistema y, llegado a un punto de desequilibrio extremo, no hay retorno y la consecuencia es un colapso catastrófico.

Por esto, todos los esfuerzos de la humanidad hoy deberían apuntar a la salvación del planeta y sin embargo solo vemos esfuerzos para conservar el sistema socioeconómico imperante, sin tener en cuenta que el cambio climático parece estar causado por este mismo sistema socioeconómico, que propicia el uso desorbitado de todos los recursos del planeta, a partir de la revolución industrial y acelerado en los últimos 200 años. Actualmente, los modos de producción y de movimientos de capitales, se configuran a escala planetaria a través de las eficientes redes creadas por sus propietarios, persiguiendo solo crecientes beneficios y sin importarles las consecuencias que producen. La crisis financiera y humanitaria de los EE UU y de Europa, especialmente en Chipre, Grecia, España y Portugal, es el ejemplo más reciente, pero hay miles de ejemplos a lo largo de estos 200 años.

La única solución viable, es apuntar hacia modelos socio económicos que no comprometan la existencia de la vida sobre la tierra y por eso, en Mendoza, tenemos que tomar con pinzas los cantos de sirena que nos hacen llegar para desarrollar inmensos proyectos mega mineros, como el frustrado de VALE para llevarse las Sales de Potasio, que hubiera implicado quemar UN millón de m3 de gas por día e inutilizar 80 millones de litros de agua diariamente, además del gasto de inmensas cantidades de energía eléctrica y de gas oil, con el incremento de los gases de efecto invernadero que eso produciría, afectando irreversiblemente el ecosistema planetario, o sea, a nosotros mismos, pero nada de eso les preocupaba a los gestores del negocio de VALE, porque ellos solo pensaban en la obtención de los réditos económicos; el resto no era su problema y esa forma de pensar, no es el camino correcto en la preocupante situación del cambio climático que hoy estamos viviendo en Mza, en el país y en el planeta. Hasta la próxima.-


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