Un ex tesorero del derechista Partido Popular habría pagado sobresueldos de hasta 15 mil euros durante años a la cúpula del partido con dinero proveniente de comisiones. La justicia española abrió una investigación del caso.
El escándalo de las cuentas ocultas en Suiza del ex tesorero del Partido Popular (PP) puso ayer en más aprietos al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, al que la oposición exige explicaciones inmediatas. Según publicó ayer el diario El Mundo, Luis Bárcenas pagó durante años sobresueldos en negro de entre 5 mil y 15 mil euros a parte de la cúpula del PP con dinero procedente de comisiones cobradas a constructoras, empresas de seguridad y de donaciones anónimas, lo que apunta a una posible financiación ilegal del partido.
El jefe del gobierno español y presidente de ese partido conservador no dijo hasta ahora ni una sola palabra en público de todo el escándalo en torno a Bárcenas, que se desató el miércoles con un auto de la Audiencia Nacional según el cual el ex tesorero llegó a acumular 22 millones de euros en una cuenta en Suiza. Bárcenas dejó de ser miembro del PP en 2010.
El silencio de Rajoy irrita a la oposición y está empezando a despertar voces que advierten que se podría interpretar como complicidad o debilidad del presidente del gobierno, sumido ya en una crisis de credibilidad por su actuación en la debacle económica que atraviesa España, tras haber roto promesas electorales y tomado decisiones que aseguró que nunca tomaría.
"El señor Rajoy tiene que salir a dar explicaciones ya", instó ayer el líder del Partido Socialista (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba. "Tiene que salir ya a decirles a los españoles cómo gestionó sus cuentas el PP, la verdad sobre las cuentas del PP", exigió.
Rajoy sigue sin hablar, pero dirigentes del PP salieron ayer a asegurar que ni ellos recibieron los sobres mensuales a los que se refería El Mundo citando "cinco fuentes solventes de las sucesivas direcciones del partido", ni oyeron nunca algo semejante. "No me consta que se haya producido durante mi época como secretaria general. Rotundamente, no", reaccionó la número dos del PP, María Dolores de Cospedal. Uno de sus antecesores en el cargo, el ex ministro Javier Arenas, negó asimismo esos pagos ilegales. Y la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se pronunció también al respecto en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros en La Moncloa. "Ni vi, ni me ofrecieron, ni se me dio ningún sobre con dinero", dijo durante el tiempo en el que coincidió con Bárcenas en el cuartel general del PP. "Si lo hubiera visto o lo hubiera escuchado, no me hubiera callado."
De una indefinición inicial cuando el escándalo en torno a Bárcenas saltó el miércoles, en la que el PP se limitó a decir que el ex tesorero ya no es miembro del partido, la formación de Rajoy pasó a intentar apartarse del tema y a mostrar "indignación" y pedir que se aplique la ley con todas las consecuencias.
"Yo no estaba al tanto de las actividades del tesorero del partido. Yo no sé lo que hacía el tesorero del partido. No era una persona con la que yo trabajara a diario", dijo ayer la vicepresidenta del gobierno. La secretaria general del PP lanzó por su parte un mensaje: "Cada uno que aguante su vela", dijo Cospedal.
A día de hoy, ningún dirigente del PP pone ya su mano en el fuego por Bárcenas, a quien Rajoy defendió públicamente cuando las sospechas sobre él se transformaron en imputaciones en el marco del "caso Gürtel", una de las mayores tramas de corrupción en la historia de España en la que una red en torno al empresario Francisco Correa se enriqueció gracias a contratos amañados que adjudicaban gobiernos regionales y municipales del PP.
El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que investiga el asunto, cree que Bárcenas recibió dinero de la "trama Gürtel". Y meses después de que estallara el escándalo, a principios de 2009, vació sus cuentas en Suiza y trasladó presuntamente el dinero oculto a otros lugares, entre estos Estados Unidos.
Bárcenas fue gerente (1991-2008) y tesorero (2008-2009) del PP y se aferró a este último cargo y al de senador durante más de un año después de que estallara el "escándalo Gürtel", que lo hacía sospechoso de haber cobrado sobornos por 1,3 millones de euros. Acabó dimitiendo en 2010 y dándose de baja en el partido.
Uno de los temas que más ampollas está levantando ahora es que según su abogado se acogió a la controvertida amnistía fiscal puesta en marcha por el gobierno de Rajoy poco después de llegar al poder y regularizó 10 millones de euros gracias a ella. El Mundo aseguraba ayer que Bárcenas amenazó al partido con sacar a la luz la contabilidad ilegal del PP si no lo ayuda a zafarse de las consecuencias penales del "caso Gürtel".
(Diario Tiempo Argentino, sábado 19 de enero de 2012)









